¿En qué copas hay que beber el vino?
Como regla general, se proscribirán las copas pequeñas, que apagan el "bouquet" del vino; las copas de paredes gruesas, que impiden el contacto intimo entre el vino y los labios; y la mala costumbre de llenar excesivamente la copa, lo que no permite la buena exhalación del aroma.

Las copas para vinos rojos serán de mayor tamaño que las destinadas a vinos blancos (pero no es indispensable prever dos formas).
La mejor forma de copa es la llamada balón, de tamaño bastante notable (incluso para el champaña), o la de Burdeos si sólo se dispone de una sola forma de copa.
Para el el Champaña queda proscrita la antigua copa clásica, ya que su excesiva anchura deja escapar todo el "bouquet". Es preferible la "flauta", pero la forma ideal es la de "tulipán", así llamada por su semejanza con el cáliz apenas abierto de dicha flor.
En Francia, cada región vinicola ha creado un tipo especial de copa adaptado particularmente al vino que en ella se produce, pero de ningún modo es indispensable poseer semejante colección. Bastará con cuatro tipos de copas:
la de Burdeos , mas alta que ancha, ligeramente reducida en su parte superior
la de Borgoña, de paredes más anchas y forma que recuerda la de un jarro
la de Champaña, copa tulipán
la copa para vino del Rin o de Alsacia.